{"id":1927,"date":"2010-04-27T16:36:31","date_gmt":"2010-04-27T14:36:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.noucicle.org\/lhora\/?p=1927"},"modified":"2010-04-27T16:36:31","modified_gmt":"2010-04-27T14:36:31","slug":"luis-arias-arguelles-azana-siempre-azana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.noucicle.org\/lhora\/luis-arias-arguelles-azana-siempre-azana\/","title":{"rendered":"Luis Arias Arg\u00fcelles: Aza\u00f1a, siempre Aza\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><a class=\"highslide\" onclick=\"return vz.expand(this)\" href=\"http:\/\/www.noucicle.org\/lhora\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/aza\u00f1aestatut.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-1928\" title=\"aza\u00f1aestatut\" src=\"http:\/\/www.noucicle.org\/lhora\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/aza\u00f1aestatut.jpg\" alt=\"\" width=\"191\" height=\"394\" srcset=\"https:\/\/www.noucicle.org\/lhora\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/aza\u00f1aestatut.jpg 318w, https:\/\/www.noucicle.org\/lhora\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/aza\u00f1aestatut-145x300.jpg 145w\" sizes=\"auto, (max-width: 191px) 100vw, 191px\" \/><\/a>\u00abNo se ha secuestrado en Espa\u00f1a la libertad de ninguna regi\u00f3n en beneficio de mi pa\u00eds castellano. Se han secuestrado las libertades de los pueblos en beneficio de la corona imperial y cat\u00f3lica; pero ninguna regi\u00f3n en Espa\u00f1a se ha sobrepuesto a las otras ni ha secuestrado la una a las otras en beneficio propio. No; todas han sido secuestradas en beneficio de un concepto de soberan\u00eda que ya ha desaparecido, por fortuna. (?) Y me he formado el convencimiento de que entre tantas cosas como hay que borrar, una permanecer\u00e1 siempre: la individualidad del car\u00e1cter espa\u00f1ol; la individualidad de las personalidades hisp\u00e1nicas en la Pen\u00ednsula, indestructible a trav\u00e9s de los siglos, compatible con la grandeza de Espa\u00f1a; m\u00e1s a\u00fan: indispensable para la grandeza de Espa\u00f1a\u00bb (Aza\u00f1a en 1934).<!--more--><\/p>\n<p>Aza\u00f1a, siempre Aza\u00f1a. Dos nuevos libros publicados sobre su figura en poco m\u00e1s de un a\u00f1o; el primero, a cargo del historiador Santos Julia; el m\u00e1s reciente, en las \u00faltimas semanas, escrito por el periodista Miguel \u00c1ngel Villena. Sin embargo, la actualidad del estadista y escritor republicano viene dada, sobre todo, a resultas del protagonismo que est\u00e1 cobrando en el Tribunal Constitucional el magistrado Manuel Arag\u00f3n Reyes, al que casi todos los comentaristas pol\u00edticos definen como \u00abaza\u00f1ista\u00bb. Mucho se teme uno que no peque\u00f1a parte de los opinantes de urgencia desconocen el conjunto de la obra de Aza\u00f1a y, m\u00e1s concretamente, su drama \u00abLa Velada en Benicarl\u00f3\u00bb que, en una edici\u00f3n de 1974, prolog\u00f3 el se\u00f1or Arag\u00f3n. La dictadura no se hab\u00eda acabado. Y lo cierto es que, hasta donde entonces se pod\u00eda, don Manuel Arag\u00f3n hizo un pr\u00f3logo muy favorable al pensamiento de Aza\u00f1a en general y tambi\u00e9n a esta obra dram\u00e1tica en concreto. Distinta cosa es que Juan Marichal haya explicado con mucha mayor lucidez esta obra: \u00abEs el \u00fanico libro espa\u00f1ol con altura literaria y, por lo tanto, de valor universal, equiparable a esos libros de nuestro tiempo que han dejado constancia de la violencia de las revoluciones y de la gran amargura del siglo XX\u00bb.<\/p>\n<p>Primer y significativo dato a tener en cuenta sobre \u00abLa Velada en Benicarl\u00f3\u00bb: Son once personajes, representativos de la Espa\u00f1a a la que, ya en 1937, don Manuel considera perdedora, es decir, la Espa\u00f1a republicana. Sin embargo, en este elenco de personajes no hay lugar ni para los anarquistas, ni para los nacionalistas vascos y catalanes; s\u00ed lo hay, sin embargo, para un personaje al que se le puede considerar comunista al que el autor define, sin gran admiraci\u00f3n, como \u00abpropagandista\u00bb. Con respecto a las exclusiones, se vinieron interpretando del siguiente modo: los anarquistas, al negar el Estado, no tienen cabida en ese mundo, ya cadav\u00e9rico, que representa la Rep\u00fablica; y, en cuanto a los nacionalismos vasco y catal\u00e1n, si bien por distintas razones, Aza\u00f1a los ve\u00eda en ese momento como formaciones pol\u00edticas que, desde el estallido de la guerra, hab\u00edan mostrado su deslealtad a la Rep\u00fablica. No se pierda de vista a este respecto los dram\u00e1ticos momentos que le toc\u00f3 vivir a Aza\u00f1a en Catalu\u00f1a durante parte de la contienda.<\/p>\n<p>Lo que sucede tambi\u00e9n, y esto tampoco se le debe hurtar al lector, es que, si bien es cierto que el autor de \u00abEl Jard\u00edn de los Frailes\u00bb estaba decepcionado del comportamiento del nacionalismo catal\u00e1n durante la guerra civil, no lo es menos que estamos hablando tambi\u00e9n del pol\u00edtico espa\u00f1ol que con m\u00e1s ah\u00ednco defendi\u00f3 el Estatuto de 1932 en uno de los episodios m\u00e1s brillantes de la historia del parlamentarismo espa\u00f1ol, en la pol\u00e9mica que mantuvieron Ortega y el propio don Manuel. Sirvan las palabras que siguen, pronunciadas en 1932, como prueba irrefutable de la apuesta de Aza\u00f1a a favor del Estatuto Catal\u00e1n: \u00abLa implantaci\u00f3n de la autonom\u00eda de Catalu\u00f1a no hubiera tenido su verdadero valor, si alguien hubiera pretendido hacerla pasar como una transacci\u00f3n, como una medida generosa, como la aceptaci\u00f3n de un mal menor o como una medida de pol\u00edtica oportunista. No es nada de eso. La autonom\u00eda de Catalu\u00f1a es consecuencia natural de uno de los grandes principios pol\u00edticos en que se inspira la Rep\u00fablica, trasladado a la Constituci\u00f3n, o sea, el reconocimiento de la personalidad de los pueblos peninsulares\u00bb.<\/p>\n<p>Quiere decirse que se puede confundir a la opini\u00f3n p\u00fablica en el sentido de que ser aza\u00f1ista no implica en modo alguno anticatalanismo, sino m\u00e1s bien todo lo contrario.<\/p>\n<p>Y, como las cosas tienden a ser m\u00e1s complejas y caleidosc\u00f3picas de lo que la opini\u00f3n publicada acostumbra a transmitir, a\u00f1adamos a rengl\u00f3n seguido que Aza\u00f1a en ning\u00fan momento fue partidario del Estado federal, y as\u00ed lo manifiesta repetidas veces en uno de sus mejores libros, el que tiene por t\u00edtulo \u00abMi Rebeli\u00f3n en Barcelona\u00bb.<\/p>\n<p>En todo caso, no deja de ser parad\u00f3jico que la Espa\u00f1a de 2010 reciba el mensaje de que, en la \u00faltima intentona, tambi\u00e9n frustrada, de sentencia del Constitucional sobre el Estatuto de Catalu\u00f1a aprobado en 2006, el mencionado Estatuto se frustra por el supuesto aza\u00f1ismo de uno de sus miembros, al que, por cierto, en su momento nombr\u00f3 el Presidente Zapatero, el mismo que empez\u00f3 apostando por la Espa\u00f1a plural y por la reivindicaci\u00f3n del legado de la 2\u00aa Rep\u00fablica. De modo y manera que, si el Estatuto que se aprob\u00f3 en el 32 tuvo en don Manuel Aza\u00f1a a su valedor m\u00e1s importante, el de 2006 encuentra una tremenda resistencia en un magistrado al que la opini\u00f3n publicada etiqueta como aza\u00f1ista.<\/p>\n<p>Aza\u00f1a, siempre Aza\u00f1a. En este abril, mes republicano y cervantino por excelencia, en el que la efem\u00e9ride del d\u00eda 14 pas\u00f3 m\u00e1s desapercibida que nunca en los \u00faltimos a\u00f1os, una de las grandes pol\u00e9micas dentro de la escandalera medi\u00e1tica es la renovaci\u00f3n o no del Tribunal Constitucional que a\u00fan no ha sido capaz de articular una sentencia m\u00e1s o menos pactada sobre el Estatuto de Catalu\u00f1a, y en ese alto Tribunal la voz que mayor protagonismo adquiri\u00f3 \u00faltimamente es la de un magistrado al que se le considera aza\u00f1ista.<\/p>\n<p>Y, al lado de todo esto, la inmensa mayor\u00eda de la opini\u00f3n publicada parece ignorar, ya que de abril hablamos, que Aza\u00f1a es autor, entre otros grandes ensayos, del libro \u00abLa Invenci\u00f3n del Quijote\u00bb, que forma parte de los t\u00edtulos de referencia en la oce\u00e1nica bibliograf\u00eda cervantina.<\/p>\n<p>Aza\u00f1a, siempre Aza\u00f1a. El pasado viernes fui invitado una vez m\u00e1s a un marat\u00f3n de lectura organizado por una librer\u00eda de Oviedo y, dado el actual estado de cosas, decid\u00ed leer fragmentos de mi primer libro \u00abAza\u00f1a o el sue\u00f1o de la raz\u00f3n\u00bb. Se public\u00f3 en 1990, coincidiendo con el cincuentenario de su muerte. Entonces como ahora anhelaba que el estadista y escritor republicano dejase de ser un desconocido en este pa\u00eds. Entonces como ahora, al tiempo que se le sigue odiando e ignorando, parece inevitable, parad\u00f3jicamente, que lo citen los unos y los otros, por lo com\u00fan con escaso, por no decir nulo, conocimiento de causa.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 saludable ser\u00eda que la opini\u00f3n publicada, a la hora de hablar de Aza\u00f1a, lo hiciese con un rigor tal que promoviese en la Espa\u00f1a de hoy el inter\u00e9s por conocer su pensamiento!<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.lne.es\/opinion\/2010\/04\/27\/azana-azanabr\/906840.html\">La Nueva Espa\u00f1a<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abNo se ha secuestrado en Espa\u00f1a la libertad de ninguna regi\u00f3n en beneficio de mi pa\u00eds castellano. 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