El comisario Joaquín Almunia se muestra tan aliviado como alerta tras la fuerte señal de unidad de los gobiernos de la zona euro el domingo, que se ha traducido en billonarias ayudas de rescate en todo el continente. Pero en esta crisis, Europa y el mundo se mueven en terreno desconocido.
No sé si después del errático comportamiento de las bolsas en las últimas semanas son todavía una referencia, pero han reaccionado bien a los acuerdos de París. ¿Es una señal de que van a funcionar?
Es una buena señal. Hay que esperar es que se confirme en todos los sectores financieros que están seriamente afectados por esta crisis. Ójala sea así.
La cumbre de la zona euro del domingo ¿marca un hito en la forma de actuar en la UE?
Ha sido una reunión exitosa, que ha producido el resultado esperado. No será la ultima vez que se produzca. Pero no hay que esperar que la coordinación surja de estas reuniones, debe haber un sistema para coordinar decisiones en el día a día.
El plan aprobado de la Eurozona se inspira en la patria de la libra esterlina. El Nobel de Economía Paul Krugman se pregunta si Gordon Brown no habrá salvado a los mercados con su actuación en los últimos días
Sin duda, el plan británico ha inspirado parte de las conclusiones de París. Pero una semana antes Europa debía haber estado en condiciones de adoptarlo a escala europea. Las mismas ideas estaba sobre la mesa en las reuniones del Eurogrupo y el Ecofin de la semana anterior.
¿Qué las frenaba?
Buena pregunta…
En ese momento había un clamor por Europa…
Sí, lo había, pero no había voluntad política. Los mismos que hoy están de acuerdo en el plan, hace una semana no lo estaban.
Cuando falla el eje francoalemán las cosas no siempre salen
La cuestión es tomar conciencia de que Europa está integrada económicamente, de que el sistema financiero tiene un grado de integración muy alto, los mercados son globales... Ya pasó la época en que un país podía salvarse sólo con sus decisiones.
El empuje de Nicolas Sarkozy no le ha venido mal a Europa en estos momentos
A Europa le viene bien actuar unida, tomar conciencia de que los intereses nacionales se defiende mejor en común y no defendiéndose del resto. Es la lección que todo el mundo ha aprendido.
¿Qué riesgos asume el plan europeo? Los Estados avalarán créditos interbcnarios que no siempre llegarán a cobrarse
El apoyo claro e intenso a quienes participan en los mercados consiste en evitar situaciones de impago. El éxito de este apoyo es que no tenga que utilizarse nunca. El mayor riesgo es no hacer nada y permitir que el sistema financiero entre en una crisis que afecte seriamente a la economía real. Hay que actuar lo antes posible. Hace falta recrear la confianza y reducir el riesgo de un banco no confié en otro porque piense que no le van a devolver el dinero. Eso exige una actuación del sector publico. En la crisis bancaria de Suecia de los 90, el Estado puso encima de la mesa el equivalente al 6% del PIB. Y recuperó hasta la última corona. Cuanto más creíbles sean los planes (y para eso deben tener recursos), mayores las probabilidades de éxito.
Bendito euro, le dirán los países que están dentro... Pero República Checa se felicita por estar fuera y no verse arrastrada
En momentos como los actuales se está mejor dentro que fuera del euro, espero que nadie tenga necesidad de comprobarlo en sus propias carnes.
Hay una crisis de confianza pero venimos de una época de todo vale, de excesos también en el grado de confianza
Hemos atravesado largos años de abundante liquidez que ha producido una escasísima aversión al riesgo, era muy barato. A su vez se había exacerbado la búsqueda de rendimientos por encima de lo razonable. Pero todo tiene un limite. Muchos habíamos dicho que no era sostenible a medio plazo. La forma en que se está demostrando es muy fuerte.
Los políticos han dado la impresión de estar superados por la magnitud de la crisis
Desde el punto de vista financiero es una crisis de proporciones no conocidas por quienes no vivimos la crisis del 29. En cuanto al marco institucional, hay que recuperar el tiempo perdido, no estábamos equipados para hacer frente a una crisis de este calibre y hay que reaccionar sin un libro de instrucciones adaptado a la situación que vivimos.
Se habla de salvar a bancos sistémicos, clave para el sistema, ¿esto deja fuera a los pequeñas y medianas entidades?
El comunicado de París cambia ese término por instituciones relevantes. Estamos ante una crisis del conjunto del sistema. Puede afectar a cualquier institución porque problemas que a priori no son de solvencia pueden llegar a serlo. Y un problema en cualquier parte del sistema puede tener efectos negativos sobre el conjunto. Todas las instituciones financieras son importantes. El apoyo que se les da es general.
¿Se atreve a vaticinar como hace tres meses que a mitad del 2009 los mercados habrán recobrado confianza?
Lo mantengo.
LA VANGUARDIA - 15.10.2008